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Entradas

Los Héctor.

Héctor era cantante. Era bajito y delgado, con mirada inocente. Cantaba en los camiones y, cuando lo hospitalizaron por una infección de vías urinarias, nos cantó a nosotros. Recuerdo a Carmen animándolo a cantar, recuerdo la voz de Carmen, mi compañera residente, pero no recuerdo la voz de Héctor ni su canción. Se inició el protocolo, parecía cáncer de próstata. Protocolo de biopsia. Héctor el cantante se fue cantando. Regresó al poco tiempo y se hizo la biopsia. Se fue con sonda urinaria y con biopsia. Recuerdo lo que sucedió después, pero no recuerdo el resultado de la biopsia. Héctor reingresó muy grave. Choque séptico por infección de vías urinarias. Claro, se había ido con sonda urinaria. Resulta que Héctor cantaba porque cantaba en los camiones para mantener a su hija, la que siempre lo acompañaba. Ella no trabajaba, tenía un retraso psicomotriz que le impedía trabajar; ella lo intentaba, pero siempre la corrían. Era más alta que Héctor, muy delgada, morena y de rostro siempre p...
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Un caso de Rabia.

Tengo 31 años. Cuando empecé el servicio social tenía 23 años y una decepción amorosa, mi relación de muchos años había terminado. Eso fue el 50% de la decisión para irme a Yucatán al servicio social. El otro 50% es que quería ver un caso de rabia. Yo sabía que no había registro reciente de un caso de rabia en Yucatán pero yo sabía que iba a ver uno. Había una película de eso. Un embrujo. Al Burro le da rabia.  Gracias a mi promedio alcancé la mejor plaza disponible aunque en retrospectiva había mejores plazas para lo que quería. Elegí Telchac Puerto. Tal vez una plaza en el interior de Yucatán hubiera sido mejor alternativa pero yo quería un puerto. El placer de vivir en un puerto. Más tarde descubrí que mientras mis compañeros del interior de Yucatán comían armadillo pibil y venado, yo comía tortas de asada y ceviche. Pero era lo de menos, en el puerto es más probable que haya un perro rabioso. Eso me decía.  El primer día mi servicio fue día de comunidad, fue un miércoles y...

La mutación Jalisco. Parte 1. Un diagnóstico en movimiento.

La primera vez que lo vi fue en marzo, eran los primeros días después de entrar a Geriatría Neurológica. Todavía dudaba en si había tomado la decisión correcta. No entendía nada de este nuevo mundo. Todo era complejísimo.  -El siguiente es un paciente que estoy viendo por sospecha de Alzheimer con sospecha de afasia progresiva primaria variante logopénica (APPvL). Sus hermanos lo han presentado y ya fallecieron, ahí te lo encargo, si tienes dudas me avisas. Por cierto, fíjate como camina, creo que tiene apraxia de la marcha.- Fueron las palabras de mi maestra.  Pasé saliva y lo llamé: -Pase por favor, tome asiento. Claramente, lo único que entendí fue Alzheimer.  ¿Qué hace aquí un paciente tan joven en la consulta de Geriatría Neurológica? ¿Será que la doctora lo ve porque es neuróloga? Pero yo soy geriatra...  La realidad es que no recuerdo mucho de la consulta, este paciente no me marcó por la consulta ni por el razonamiento clínico que empleé de manera prospectiv...

La última comida y el anillo de sello.

 Hoy un vecino, amigo y paciente esta muriendo. Vive a dos casa de la mía. Lo conozco desde que yo era bebé. Recuerdo que me iba a recoger del preescolar juntos con sus hijos cuando mi mama no podía. De adolescente no supe mucho de él. De adulto me ha ayudado en detalles mecánicos del coche. Es un gran amigo de mi mamá. Fue chofer de microbús y taxista, por eso sabe de coches. Infancia dura y vida alegre. El último sobreviviente del escuadrón de la muerte de la colonia.  Fue mi paciente desde que empecé en medicina, le tomaba la glucosa y la presión. Después, cuando fui médico general, le daba consejería acerca de su diabetes e hipertensión. Ahora, de geriatra el abordaje fue diferente. El tiene 66 años. Lo vi en junio o julio de 2025. Desde principios de años se fue a otra ciudad, su ciclo de vida en la ciudad había terminado: sus hijos ya trabajan y quedaba una vida por vivir, recorrer los pueblos con su esposa. Recuerdo la felicidad y tristeza de mi madre cuando su último a...

La maniobra de Schindler.

Apuntes desde la experiencia.  Introducción:  En mi primer semestre de ciclos clínicos, hace 10 años aproximadamente, un cirujano nos presumió una joya que consiguió por 250 pesos mexicanos, una copia del libro del Maestro Jorge Flores Espinosa. Se veía emocionado. Naturalmente me obsesioné sin entender realmente muy bien por qué. Tardé 6 años en encontrarlo. Hoy tengo la primera edición y la cuarta. Quitando la nostalgia, es un libro de interés histórico principalmente, resulta penoso escribir que la clínica es un arte moribundo y aunque la carencia de los sistemas de salud te obliga a desarrollar cierto instinto clínico, lejos está de las formas elegantes y ornamentales de antaño, que hacían gala de una finísima manera de explorar y, por supuesto, de pensar. Ese cirujano era tosco para explorar, nada sorprendente. Lo interesante resultó 1 año después. La dra América, internista egresada del Hospital General de México nos preguntó:  - ¿Cuántas maniobras conocen para expl...

Recaída de infección por Clostrioides difficile.

Apunte desde la consulta citadina.  En Julio de 2025 falleció una de mis pacientes. En Geriatría es bastante más común de lo que uno quisiera admitir que nuestros pacientes mueren. Cada muerte te cambia, a veces algo pequeño a veces algo grande pero te cambia. Creo que todas las muertes pesan y conforme más mueren, más pesan. Eso si, todas enseñan. Ella era una paciente de otro país, yo la conocí al final de la vida. Me cuentan que fue una enamorada de México, por eso vino aquí. Alegre y de carácter duro. Padeció la Enfermedad de Parkinson, cuando yo la conocí estaba rígida, tenía una ventana terapéutica muy estrecha y no toleraba dosis muy altas, (se intentó hasta apomorfina sin resultados). No hablaba y era dependiente total. Tenía 3 o 4 enfermeros. Su hijo vivía en otro país, la visitaba ocasionalmente.  La primera vez que la vi, recuerdo llegar a su casa, como una hacienda, pero moderna. Recuerdo el perro, la camioneta, la puerta negra y la barda blanca. Recuerdo los arbus...

Diarrea en el adulto mayor: ¿cuándo pensar en Clostridioides difficile?

Un dilema clínico en el adulto mayor frágil: cuándo tratar sin confirmación. Apunte desde la consulta rural:  Acudió al consultorio un adulto mayor de 88 años acompañado de su hija. Para llegar al consultorio requirió ayuda de 2 hijos. Los pasos eran lentos y débiles, parecía que iba a caer. Tomaron asiento y el hijo salió. Después del saludo, pregunté: - ¿en qué puedo ayudarle?. La hija contesto:  - Hace una semana empezó con diarrea, lo llevamos al doctor pero no mejoró, le dejaron esto (mostró la receta). Hoy lo traigo porque desde ayer hasta ahora ha presentado 20 evacuaciones y lo veo débil. Casi no quiere comer. Vómitó 2 veces.  En la receta estaba la prescripción de amikacina 500 mg cada 24 horas vía intramuscular 3 dosis; metronidazol 500 mg cada 8 horas vía oral por 5 días y trimetroprim/sulfametoxazol 800/160mg cada 12 horas vía oral por 5 días. Había paracetamol y metoclopramida. Al reverso se encontraba las indicaciones de la revaloración: omeprazol 20 mg cada...